El mes de Mayo tiene claras connotaciones patrióticas. Recordamos el momento fundacional del proceso revolucionario que dio lugar a la conformación del Primer Gobierno Patrio, un paso fundamental en la lucha contra el colonialismo, que se consolidaría con la Declaración de la Independencia en 1816. La Argentina y los países hermanos de nuestra región fueron pioneros en la lucha contra este flagelo y protagonistas del primer proceso descolonizador a gran escala de la historia de la humanidad. El triunfo sobre el colonialismo español primero, y el rechazo de otras agresiones armadas de Estados europeos después, permitieron la consolidación del proyecto de Nación y de una Patria justa, libre y soberana. Sin embargo, desde 1833 la Argentina aún padece una situación colonial en parte de su territorio producto de la ocupación ilegal británica que, violando el derecho internacional de la época, utilizó la fuerza para expulsar a la población y a las autoridades argentinas de las islas Malvinas para instaurar un régimen colonial que sigue vigente hasta el día de hoy, y que nuestro país nunca consintió. El proceso de descolonización llevado a cabo por las Naciones Unidas fue uno de los mayores logros de la humanidad durante la segunda mitad del Siglo XX. Poner fin al mismo es un imperativo y una obligación internacional para todos los Estados.
Hoy quedan aún 17 territorios pendientes de descolonización, Malvinas es uno de ellos, y nuestro país continuará apelando al diálogo y al derecho internacional, de conformidad a lo estipulado por las resoluciones de la Asamblea General de la ONU, para recuperar el ejercicio pleno de nuestra soberanía sobre los archipiélagos australes y poner fin, de una vez y para siempre, al colonialismo en todas sus formas, y así, acabar con este anacronismo en pleno Siglo XXI.
Guillermo Carmona
Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur